LOS AMENAZA CON MATARLOS EL ASESINO DE SU HIJO

LOS AMENAZA CON MATARLOS EL ASESINO DE SU HIJO

Un calvario vive una familia de Chichinales. La cual a la pesada mochila de haber perdido su hijo, la persona que terminó con su vida, beneficiado con libertad condicional, a horas de salir de la cárcel los amenaza; incluso en una ocasión con un arma blanca. Las denuncias que realizaron esperan por justicia. 

José Ramirez, padre del joven Gabriel Oscar fallecido violentamente en el 2011, su madre Adriana Guevara, junto con su abogada Solange Rojas. Relataron, en la medida que las lágrimas le permitieron a los familiares, la desesperante situación que atraviesan; denunciaron en el programa Puntos de Vista la inacción que la justicia a su criterio los pone en esta situación de sufrimiento, angustia y miedo.

LOS HECHOS ORIGINALES
El 16 de septiembre del 2011 en la plaza un grupo de jóvenes realizaron una guitarreada y compartían tomando algo de alcohol, cuando, según el fallo, Rodrigo Adrián Vazquez, por entonces de 22 años, se molestó porque lo saltearon en la ronda que el grupo que compartía las bebidas. A lo cual reaccionó con una trompada contra Javier Valdebenito Reyes; frente a lo cual los restantes jovenes lo sujetaron.
Fue entonces que Vazquez reaccionó de manera violenta extrayendo un arma blanca y atacando a las otras personas que estaban totalmente desprevenidas y desarmadas; hiriendo a Arnaldo Carrizo y Gabriel Oscar Ramirez.
El primero debió soportar dos semanas internado y seis meses sin poder trabajar, mientra que Ramirez falleció dado que la puñalada le alcanzó el corazón.
La Cámara Criminal Tercera de Roca lo condeno a Vazquez por los delitos de homicidio simple y lesiones grave imponiendole 10 años y medio de cárcel.

EL CALVARIO DE LA FAMILIA
Seis años después, en el mes de noviembre del 2018, beneficiado por la libertad condicional, Vazquez recuperó la libertad. Concurriendo a las pocas horas a la casa de la familia de la víctima donde las amenazó que los iba a matar uno por uno. En esa ocasión portando un arma blanca.
La otra oportunidad en que sufrieron de amenazas fue al salir de hacer un trámite y subirse al auto Jose vio que se aproximaba corriendo hacia ellos, por lo que subieron rápidamente al auto, para como la anterior ocasión, realizar la denuncia policial.

La angustia incertidumbre mantiene en vilo a estos padres, dado que al momento de liberarlo les garantizaron que tendrían todas las garantías de seguridad.
Lo real es que al aun dolor por el hijo perdido, José cada ocasión en que se dirige a trabajar la angustia con que lo hace por la seguridad de su familia lo acompaña.
Adriana por su lado el asesinato de se hijo es muy difícil de sobrellevar, habiéndolo incluso acarreado problemas de salud e internaciones.
«Lo único que quiero es proteger a los hijos que me queda» manifestó José entre lágrimas.

La abogada Rojas mencionó que hoy se presentaron en la fiscalia de la Dra. Cascallares, en Villa Regina, y no fueron atendidos.
El expediente de las denuncia de los padres por las amenazas esta sin decreto de inicio, por lo que no fueron ni siquiera convocados los testigos; que según dijeron tienen para avalar sus dichos.
Sin dudas el inicio de esto es una baja condena a la que el asesino fue condenado, dado que por homicidio le cabrían 25 años.
Otro punto que no contempla explicación por la justicia, es que al obtener la libertad condicional Vazquez, se le impusieron ciertas pautas. Como por ejemplo, pautas de conducta, acercamiento u hostigamiento de los familiares, mas aun el poseer armas blancas.

Un mundo gris y triste vive esta familia de Chichinales. La persona que le quitó uno de sus hijos, ahora impunemente los amenaza con matar de a los hijos que estos padres les queda; y a ellos mismos.